el poeta no es poeta
el poeta contempla la bóveda negra
sueña con su nombre en la boca
de una estrella moribunda
se deja seducir por el engaño
todo ha sido tocado ya por la mano marchita
el poeta sufre la soledad
de la lámpara extinta
desnuda la belleza en el filo del puñal
arroja sombras extrañas
sobre blancas alucinaciones
el poeta no es poeta
es tan solo un exiliado que pende
del colmillo de un lobo
un quimérico encantador de luciérnagas
el poeta invoca el alma ciega de la noche
se arropa de murciélagos
deja huir las ponzoñas entre los dedos
rasgando el ébano prohibido
hunde la lengua orgiástica
en las escamas de otro amor reptil
el poeta sabe que le asedia un fantasma
con esquirlas en los ojos
que la aguja le hiere el costado
y supura vinagre
que la sed y la tristeza son infinitas
el poeta ansía la ruina y el ocaso
El abrazo sin mácula del sepulcro
La caricia del pájaro de cristal
el poeta no es poeta
es tan solo un visitante tardío
un huésped inadvertido
que sacude su capa y se esfuma
en el vaho polvoriento
Comentarios
Publicar un comentario