guirnalda

una lámpara extinta derrama su luz
débil
                                              mortecina
sobre paredes estigias se proyectan figuras demoníacas
altares profanos
El Diablo se pone su guirnalda, acaricia el hilo tenue
yo me estremezco
siento un escalofrío recorrer mi espalda
las sombras cruzan espectrales el triste aposento
me rodea la espesa bruma

Comentarios

Entradas populares de este blog

embrujo de polillas | PARTE II

el poeta no es poeta

mujer pez