sopor divino

convertí el pecado en credo y en cuerpo

solté las riendas del destino
y cabalgué libremente
corcel desbocado
hacia el corazón inclemente de las fauces primigenias

sueño el sueño de las luciérnagas
que iluminaban cual estrellas fugaces senderos de antaño
en donde la memoria no era aún memoria
y el sopor era divino

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