Patinadora artística
Mamá decía que en la otra vida le gustaría ser una patinadora artística. Siempre cautivó mi mente esa idea de la “otra vida”. Trataba de comprender las razones por las que en esta vida le era imposible alcanzar ya dicho sueño.
Se me hacía fácil imaginar esa otra vida donde mi mamá era patinadora artística. La veía brincar y girar con increíble agilidad y elegancia sobre la pista de hielo. Recibía calurosos aplausos por la belleza de sus maromas. Y lucía muy sonriente, feliz y plena. ¿Existía yo acaso en esa otra vida? ¿Y dónde se hallaba esa otra vida? ¿En cuál punto del espacio y del tiempo? ¿Vivimos otras vidas? ¿Pasadas? ¿Futuras? ¿Simultáneas? Tampoco me gustaba pensar en el hecho de envejecer y llegar a decir: “En la otra vida me gustaría ser o hacer tal o cual cosa”. La simple idea me parecía triste: Que los sueños sean solo sueños y que tengamos que conformarnos con una vida normal, ordinaria. ¿La bailarina que veíamos en televisión, al dar volteretas en el aire, estaba viviendo su sueño? ¿Qué es un sueño? ¿Qué es la vida? ¿Pasa tan rápido como para no poder vivirla a plenitud? ¿Tan rápido que a muchos no nos da tiempo de vivir nuestro sueño? ¿Qué es el tiempo? ¿Y por qué pasa? ¿Por qué se acaba? ¿Por qué lo perdemos? ¿Por qué lo malgastamos? ¿O es que acaso él nos malgasta a nosotros? Eran interrogantes que como niño me solía hacer.
Ahora veo a mamá con sus hermosos cabellos agrisados por el paso del tiempo, y ya no la imagino como patinadora artística. Ese sueño ya no existe en mi mente. Se ha ido. Y quizás si… quizás si exista esa “otra vida”, pero es ajena ya a mi mente adulta. Solo quisiera saber si ella recuerda aún su sueño, si recuerda todavía esa otra vida. Quisiera saber qué piensa de la vida que le ha tocado vivir. Quisiera creer que es la mejor vida que pudo elegir, que es la mejor que el destino pudo haber puesto en su camino. En fin, eso pienso yo de la mía, mamá. Que a pesar de todo, es la mejor vida que he podido vivir, la única que recuerdo haber vivido. Es mi sueño, y lo vivo a mi manera.
Comentarios
Publicar un comentario